lunes, 4 de octubre de 2010

Alentando.

No podrás herirme.

Me encanta levantarme y tener ese absurdo e infame pensamiento

De poder mirar por la ventana que no tengo

Y encontrar esa sonrisa que sólo durará un par de minutos

mientras aterrizo en esta enfermiza realidad.

Me sentaré en tu regazo y besaré tus labios

Así como espero lo hagas algún día,

que ya no llegará, que nunca llego...

No podrás rasgar mi sucia alma

con tus hermosas uñas,

llenas de deseo o de mentiroso odio,

lo harás, y ten seguro que querrás ensuciar todo tu cuerpo.

Y entonces el daño estará hecho.

Un piano suena al final del camino

el camino en el que sigues

el camino que desde antes de mirarte a los ojos por primera vez desvié,

para no llegar a mi destino.

El piano con una canción letal

Bajaré esta colina y jugaré a saludarte

A conocerte, a mirarte

y por qué no...

A enamorarte

César Brausin

No hay comentarios:

Publicar un comentario